![]() |
Escuela de danza del vientre:
Sandra Gonzalez
Frases tales como “en las caderas de una mujer se mecen las estrellas” han surgido de este arte milenario llamado danza oriental mas conocida por danza del vientre. Utilizada en la antigüedad como ayuda en los momentos del parto o en otros casos como ofrenda a los dioses, ha sido transformada con el paso del tiempo en su concepto, pero no en su técnica y finalidad. Por ello quien la practica obtiene beneficios tanto físicos como síquicos. Danzando nos transportamos a nuestra esencia de mujer explorando la feminidad que poseemos. He podido observar algunas alumnas al comienzo de su aprendizaje, llegan a clase vestidas con colores oscuras y muy discretas, con los meses van aumentando su autoestima de tal manera que terminan bailando con tops y lentejuelas. Algunas alumnas comentan: “Estoy deseando que llegue el próximo día de clase” Nuestro cuerpo empieza agradecer las posturas correctas y el ejercicio en todo el cuerpo. Por esto y por todo lo bueno de esta danza conservada por la mujer te invito a que la pruebes. Nos lo merecemos
Utilizada en la antigüedad como ayuda en los momentos del parto o en otros casos como ofrenda a los dioses, ha sido transformada con el paso del tiempo en su concepto, pero no en su técnica y finalidad. Por ello quien la practica obtiene beneficios tanto físicos como síquicos.
Danzando nos transportamos a nuestra esencia de mujer explorando la feminidad que poseemos.
He podido observar algunas alumnas al comienzo de su aprendizaje, llegan a clase vestidas con colores oscuras y muy discretas, con los meses van aumentando su autoestima de tal manera que terminan bailando con tops y lentejuelas.
Algunas alumnas comentan: “Estoy deseando que llegue el próximo día de clase” Nuestro cuerpo empieza agradecer las posturas correctas y el ejercicio en todo el cuerpo.
Por esto y por todo lo bueno de esta danza conservada por la mujer te invito a que la pruebes. Nos lo merecemos
Utilizada en la antigüedad como ayuda en los momentos del parto o en otros casos como ofrenda a los dioses, ha sido transformada con el paso del tiempo en su concepto, pero no en su técnica y finalidad. Por ello quien la practica obtiene beneficios tanto físicos como síquicos.
Danzando nos transportamos a nuestra esencia de mujer explorando la feminidad que poseemos.
He podido observar algunas alumnas al comienzo de su aprendizaje, llegan a clase vestidas con colores oscuras y muy discretas, con los meses van aumentando su autoestima de tal manera que terminan bailando con tops y lentejuelas.
Algunas alumnas comentan: “Estoy deseando que llegue el próximo día de clase” Nuestro cuerpo empieza agradecer las posturas correctas y el ejercicio en todo el cuerpo.
Por esto y por todo lo bueno de esta danza conservada por la mujer te invito a que la pruebes. Nos lo merecemos